CRISTINA MASA

La Naturaleza, mi estudio
Biografía

Cristina Masa nace en Mieres (Asturias), pero desde su más tierna infancia ha residido en León. Diplomada en Magisterio por la Universidad de León y Coordinadora de tiempo libre por la Junta de Castilla y León, da sus primeros pasos en el mundo artístico en el estudio de su madre. A ella, al maestro Urbina, a García Sevilla y a otros grandes maestros debe parte de su aprendizaje.

Imparte clases de pintura con gran vocación desde hace 22 años en su propio estudio, en el CC León Plaza y en el Ayuntamiento de Villaquilambre. Anualmente organiza un concurso de pintura infantil en Villaquilambre y cuenta con gran experiencia en la preparación de exposiciones, talleres artísticos y master class de pintores consagrados.

 

Mujer emprendedora y solidaria, es miembro del Jardín de las artes y colabora actualmente con asociaciones culturales y plataformas contra la violencia de género. Ama la naturaleza en todo su esplendor y es una gran defensora de la misma saliendo con frecuencia a pintar al natural. Su estilo se mueve entre el impresionismo pictórico, el realismo, y el paisajismo romántico.

 

Ha realizado multitud de exposiciones a nivel local, provincial e incluso nacional.

Cristina Masa Solís es una gran artista a quién tengo el gusto de conocer desde hace algún tiempo. Y cuyos cuadros me han cautivado.

Nacida en Asturias aunque residente en león desde hace años, lleva la pintura, el arte en las venas, pues su madre ya era pintora, además de heredar la sangre artística, se ha formado como pintora, impartiendo clases de pintura con una extraordinaria vocación y una dedicación plena. Vive y siente el arte pictórico con pasión, trasmitiéndolo con destreza, con alma, en cada una de sus composiciones. Es el suyo un arte bello, belleza que brota como un manantial de agua cristalina de la naturaleza, pues es la naturaleza su gran manantial de inspiración. Cristina es una gran defensora de la misma, con sus paisajes, sus campos llenos de flores y de árboles, con sus montañas y lagos. Y también con esos paisajes humanos poblados por castillos y puentes... que nos resultan a la vez reales y ensoñadores, familiares, románticos e inspiradores. Siempre fascinantes, porque sus cuadros resultan atrayentes con la magia que procura el arte con mayúsculas, como es su caso.

Se me antoja que es el suyo un estilo que se mueve con solvencia creativa entre el impresionismo pictórico, el post-impresionismo y el paisajismo romántico. No en vano, Cristina es confesa admiradora de la pintura de los impresionistas, del genial Van Gogh y del romanticismo pictórico de Turner. Asimismo, su pintura se mueve, a mi entender, entre una suerte de realismo y un realismo poético, cual si estuvieramos en una película de Jean Renoir, con la fotografía campestre de lo bucólico, que nos hace soñar despiertos.

En todo caso, sus cuadros están impregnados con alma, con el duende de las imágenes que nos remiten a un mundo bello. Un mundo que debemos preservar ante los desatinos ecológicos a los que estamos expuestos.

 

MANUEL CUENYA

ESCRITOR